bull$.jpgEl “Operativo Sapucay” desnudó el intrincado entramado que une el narcotráfico y la política; pero apenas es la “punta del iceberg” de un fenómeno mayor que es conocido entres los especialistas como el “Hinterland del NarcoSur”, que implica (más o menos) el antiguo territorio guaranítico, es decir, las zonas de contacto fronterizo entre Paraguay, Brasil y la Argentina (Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa). Esta es una aproximación a un submundo al que pocos le prestan la atención y que hace varias décadas que está mutando del contrabando hacia el tráfico de drogas, el lavado de dinero y la protección policial y política de sus protagonistas.

Introducción

En los últimos 15 meses, la ciudad correntina de Itatí se convirtió en la zona del país donde las fuerzas de seguridad han descubierto las mayores cantidades de drogas. Sin embargo, desde hace más de una década y media que bandas y delincuentes con frondoso prontuario han protagonizado hechos policiales que parecían desarticulados y azarosos, pero que con el paso del tiempo, permiten trazar los primeros bocetos de una matriz mafiosa donde la política y el narcotráfico han desplazado al tradicional contrabando de ganado, oleaginosas, cigarrillos, relojes, lapiceras, perfumes y whisky falsificados; trata de personas y autos de lujo; por el “sencillo” (y más lucrativo) negocio del tráfico de drogas desde Paraguay y Brasil hacia el territorio argentino y, desde allí, a Europa.

Pese al interés que tiene para los servicios de inteligencia la llamada “Triple Frontera”, esta zona es el emergente de una mayor que conforman las tierras que rodean la hidrovía que forman los estuarios de los ríos Paraguay y Paraná, vías navegables que sirve de canales de conexión de grupos delictivos que nacieron haciendo contrabando tradicional hace, literalmente hablando, siglos.

Pero en las últimas dos décadas, en paralelo que Estados Unidos avanzó con el combate de los productores de droga en Bolivia y Colombia, sumada la lucha de Perú contra “Sendero Luminoso”, que actuaba como “fuerza de seguridad” de grupos productores de coca y cocaína; se comenzó a observar un desplazamiento de la producción de estupefacientes hacia las selvas brasileña y paraguaya y el desembarco de grupos mexicanos, que buscaban ocupar el espacio dejado por los traficantes colombianos y peruanos.

Son incontables los hilos conductores que unen el narcotráfico con los políticos de Paraguay. Entre las revelaciones de “Wikileaks” hay 3 cables de diplomáticos de los Estados Unidos en donde señala que altas autoridades del gobierno paraguayo están relacionadas con el narcotráfico. Incluso, uno revela que la DEA estaba investigando supuestas conexiones entre una red de lavado de dinero relacionada con un destacado empresario y grupos narcos.

Mucho antes, en Junio de 2000, el diario brasileño “O Globo” reveló que la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA) había dado a conocer un documento de 500 páginas en el que se afirmaba que el fallecido Presidente del Unace, Lino Oviedo, amasó una inmensa fortuna con el comercio ilegal de drogas, armas y contrabando. Otra confirmación de la larga historia de la política y los grupos narcos en territorio paraguayo. Sin embargo, más allá de revelaciones aisladas, nunca hubo una “megacausa” en donde fueran acusados políticos guaraníes de alto nivel.

Entramado correntino

 

intItati.jpgLa detención del Intendente de Itatí, Natividad “Roger” Terán (Frente para la Victoria), y su Viceintendente, Fabio Aquino (del Partido Nuevo), y el Comisario de la localidad, Carlos Ocampo Alvarenga; fue el fruto de una investigación que comenzó en 2014 en la Villa Zavaleta, la más grande de la Ciudad de Buenos Aires (65 hectáreas y 50.000 habitantes), está a orillas del Riachuelo y toca tres barrios (Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya); confirmando el largo hilo que une el tráfico en las fronteras con los grandes centros de consumo.

La causa que inició el Juez Federal Sergio Torres fue fruto de la información que recabó inteligencia en la Villa 31, donde en 2013 se detectaron los primeros embarques de drogas que llegaban de Corrientes; justo el mismo año en que Natividad “Roger” Terán y Fabio Aquino fueron elegidos para conducir los destinos de Itatí.

En la primera mitad de Febrero, las fuerzas de seguridad detuvieron Mariela Terán, hija del jefe comunal de Itatí, quien fue puesta a disposición de la Justicia, junto con su marido, Ricardo Piris, acusados de integrar una banda de narcotraficantes.

La hija Roger Terán ya había sido detenida en 2014 con un vehículo donde había estupefacientes. Sin embargo, Mariela Terán se presentó como denunciante e, insólitamente, el Juzgado de Instrucción la tomó como querellante y no como imputada. Nadie cree que fuera una casualidad.

En el caso hubo otro detenido, Luis Alberto “El Gordo” Saucedo, presunto líder de una banda narco que ingresaba droga desde Paraguay y la vendía en, al menos, siete provincias argentinas, que todavía hoy está prófugo y con pedido de captura internacional. El dato curioso es que pese a tener inmuebles y varios autos de lujo, el imputado era beneficiario de una Asignación Universal por Hijo, que obtuvo, según fuentes judiciales, gracias a la gestión de Mariela Terán y su padre.

Pero la relación entre la política y los negocios turbios con Paraguay no son exclusivos del Frente para la Victoria. Todavía es recordado el caso del ex Intendente de Paso de la Patria, Oscar “Chino” García, quién fue involucrado en 2005 en un caso de “documentos apócrifos” en el pago de impuestos locales, luego estuvo envuelto en una denuncia por contrabando de cigarrillo y siempre fue mencionado como “protector” de ciertas redes delincuenciales de la zona, según apuntan fuentes judiciales correntinas.

También su pareja de esos años, Sonia Beatriz Mantilla Castro, con la cual habría tenido un chico, estuvo supuestamente envuelta en un confuso caso de trata de personas y en un sospechoso incendio ocurrido en Asunción, en un caso en donde estuvo envuelto Luis Raúl “Gusano” Menocchio, un mítico delincuente que operó en Misiones, Corrientes, Chaco y Paraguay, que hoy se encuentra detenido en la cárcel de máxima seguridad de Rawson.

Oscar “Chino” García es la “mano derecha” de Raúl Rolando “Tato” Romero Feris, a tal punto que cuando la Cámara del Crimen condenó al segundo a 4 años y medio de prisión e inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos por el delito de peculado como Intendente de Corrientes, hecho ocurrido en 2015; el ex Intendente de Paso de la Patria tomó la vicepresidencia del Partido Nuevo (PANU), una de las dos ramas en que dividió el romerismo correntino.

La relación entre Raúl Rolando “Tato” Romero Feris y Oscar “Chino” García es la “punto del iceberg” de una “alianza de intendentes” que provenían de la rama autónoma del Partido Liberal Autonomista de Corrientes cuyo entramado tomó el control político de la provincia en varias oportunidades.

Según fuentes judiciales, en la década del ´90, cuando el romerismo gobernaba Corrientes, comienza a crearse el entramado de relaciones entre grupos políticos y delincuenciales en Paraguay, Brasil y las provincias del Noreste argentino. Todavía nadie escribió esa historia, pero en paralelo comenzó a gestarse el “hinterland” de contrabando y narcotráfico que terminó por atraer a los servicios de inteligencia más importantes del mundo, dado el potencial de daño que tienen para Europa, Estados Unidos y el Cono Sur de América.

Este trabajo es un intento por avanzar en la compresión de cómo se conformó el “Hinterland del NarcoSur”. Pero es un recorrido que recién comienza. Todavía queda mucho por contar, más cuando por razones de protocolo, un destacado legislador correntino, sospechado de intervenir en casos de estafa y narcotráfico, es sentado a pocos metros del Presidente de la Nación y su esposa, generando todo tipo de comentarios en los conocedores del mundo del delito regional.

Pero conocer las ramificaciones y conexiones entre la trata de persona, el narcotráfico y la clase política es un tema en el cual apenas se ha comenzado a avanzar.

 

(*) Hinterland es una palabra alemana que fue tomada por la geopolítica e implica una zona de influencia. Primero estaba relacionada con los puertos y el territorio propio hasta donde llegaban los productos que se importaban y el área desde donde provenían los artículos que se exportaban desde sus muelles. Luego se aplicó a los imperios, sus colonias y zonas de influencia política, económica o cultural. Hoy, se entiende como el territorio de interconexión que supera barreras geográficas, orográficas, hidrográficas o límites políticos. De esta forma, el “Hinterland del NarcoSur” cubre todas las zonas fronterizas (y sus territorios de influencia) alrededor de los ríos Paraná y Paraguay, en la Argentina, Paraguay y Brasil.

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